UN AÑO MÁS…AHORA UN PEQUEÑO DESCANSO

Ciertamente, un año difícil en el que el desierto de muchos o la pérdida de otros han llenado de incertidumbre, y tristeza a tantos que cuesta trabajo comprender dónde estará el final donde estará la salida.

Me doy cuenta que han pasado ya 170 días desde que mi pluma estubo al borde de extinguir su tinta y guardarse por siempre.

Pero hoy no se trata de mi, sino de pensar en los que se han ido, y los que siguen aquí. De aquellos que sin darse cuenta de la prueba y la angustia de no ver, pero sufrir, de pensar, pero incomprender, de decir cuándo sin saber porqué…

Este tiempo de encierro ha puesto a prueba la cordura y la paz de todos y los pensamientos rectos y no torcidos. Un piquete de esperanza fluyendo en la sangre que se agolpa queriendo correr libre, dos piquetes y siento que ya puedo hacerlo…y nuevamente escucho que todavía no…que difícil!!!

“No temas ni desmayes… esfuérzate y se valiente, confía, cree, espera…” palabras de un Creador maravilloso que triste ve como destruimos lo que existe, y se niega al mismo tiempo por querer un fruto casi imposible de estar fuera y no dentro…

Se cierra un ciclo más en el que aunque otros digan NO, digo SI, se logró. Y la criticidad creció y la mediocridad también. Y aún en medio de esta se buscó y encontró, muchos llamados y pocos escogidos, para qué algunos, sigue adelante otros.

Nos volveremos a ver nuevamente y contar lo nuevo, lo increíble, y los escalones alcanzados. Escuchar risas y expresiones de júbilo al ver esos rostros otrora ocultos en una fondo o palabras tan solo, escuchando esas voces que por tanto callaron o tuvieron pausas que no dejaban ver su búsqueda o su inquietud.

El tiempo pasa y no te podré olvidar, y cierto también “vida nada te debo, vida estamos en paz”.

Te veré pronto, amigo, amiga, alumno, alumna, jefe, jefa…tan humanos como siempre, tan ansiosos como siempre, en lucha y búsqueda como siempre…la vida sigue.

Deseo que todos los sueños se cumplan, que todas las metas se alcancen, que la paz sea con y cada uno y aquellos que resistieron la curiosidad y la ansiedad de no salir, de ver el mismo paisaje y supieron escuchar y no desfallecer. Deseo vernos pronto, y contar los días desde el principio y de lo que deja el paso de este silencioso compañero cada día, que se ríe y te dice…todavía no me voy, sólo me cambié y sigo aquí.

“Dios nos ha dado luz” Salmo 118:27 RVA1960